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(396 Evaluaciones)
Publicado por nlibros
Edición de enero de 1904
Categorías: Cuentos
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Resumen

El libro describe desde diversos ángulos y personajes la forma en que vivían y morían los mineros del carbón —particularmente los de las minas de Lota en el sur de Chile— a finales del siglo XIX y principios del XX, quienes trabajaban desde el amanecer hasta el anochecer en condiciones miserables. Se trata básicamente de una descripción de la vida en la mina, y la vida de sus mineros; asimismo es una crítica en contra del poder explotador, que reducía la condición humana de los mineros a simples bestias.


Detalles del producto


Última actualización: enero de 2016

ISBN13: 9789569819216

NID: JRWV-294356


Reseñas


Fabián Cocq
20/05/2017

diría que es el primer libro que me gustó mucho, a pesar de que ahora me inclino mas por todo lo fantástico, igual muac.


Carmen Valdebenito
23/12/2015

Crudo retrato de la situación inhumana que vivían los mineros del carbón de Lota, que resuena hasta el día de hoy. Hermoso manejo del idioma para contar historias de infinita crueldad y miseria. Completamente recomendable


Nameh dah
28/08/2013

De los tiempos en que no había internet para hacer de un accidente minero un show.


Victor Gonzalez
12/09/2016

Cuentos de relato muy fuertes en la cual describe la dura vida de los trabajadores del carbón y sus familias en aquella época, es muy difícil desentenderse de esa ruda realidad.


Alondra Cruces
25/03/2016

quizás la narrativa no me atrapó tanto pero la crudeza de las historias y el aire casi poético, añadiendo el hecho de que este autor vivió en ese ambiente, me conmovió demasiado.
Son historias crueles e injustas. En lo personal, las disfrute bastante.


María Greene
27/12/2015

¡Es una buena colección de cuentos! Y lo mejor es que el autor haya sido realmente de la zona, haya podido ver estas cosas de primera mano. Por supuesto, que los cuentos tomarán el aspecto más dramático y contrastante posible, en general, pero a favor de los mineros... es dramático. Tuve la oportunidad de ir a Lota, el pueblo/ciudad minero, donde suceden estas historia y... uf. Entré a la mina (la cerraron hace algunos años, y ahora se puede ir de turista) y son lugares horribles. Para un rato, podría estar bien, pero vivir allí cada día... qué horror. También fui a un museo donde mostraban fotos del tema, y nunca olvidaré una en que salía un pobre viejito paliducho, con abajo una leyenda "75 años de trabajo"... ¡75, SIN NUNCA HABER VISTO LA LUZ! Para qué haber vivido.

En fin, que es interesante. De las primeras obra de la literatura realista, que documentaba hechos (aunque ficcionados) que nadie quería ver. Esto fue en tiempos parecidos a cuando apareció la fotografía. En cierta forma, es una evidencia, de lo que pasó. Uno va a Lota y... ve el pueblito y a la vez ve el parque gigante, el parque Cousiño, que era propiedad privada de los sueños de la mina, y da rabia, igual... cómo eran las cosas antes, toda la lucha, todo la injusticia. A la vez da gusto que las cosas hayan cambiado, aunque falte todavía mucho por cambiar.

Algunas de las historias son realmente terribles, como la de "El chiflón del diablo", una mina llamada así porque tiene un vientecillo fresco, y que existe en la vida real. Yo estuve allí, ejalé... pero digo "ejalé", solo porque pude ir de turista y no me tocó trabajar allí y tener esa vida tan dura. Una vida que fue documentada rigurosamente y con gracia, por Baldomero Lillo. Porque la documentación no es tan inusual, pero la gracia... la gracia sí lo es.


Gustavo Valladares Leiva
18/10/2015

Al ser una colección de cuentos, lo más lógico y concreto sería revisar cada uno de los cuentos, uno a la vez.

-Los Inválidos (5/5)

Opino que fue una buena forma de iniciar este libro, hablando ya de lleno en la implacabilidad de las mineras carboníferas, agregando que es uno de los de corta duración.

«¡Pobre viejo, te echan porque ya no sirves! Lo mismo nos pasa a todos. Allí abajo no se hace distinción entre el hombre y la bestia»

-La Compuerta número 12 (5/5)

Un cuento bastante crudo, ver cómo cada uno de los integrantes varones de una familia deben trabajar lo antes posible en las mineras si es que quieren siquiera seguir teniendo algo que comer en cuanto el padre se jubile. Obligando a que un padre deba hacer eso con su hijo varón muestra, nuevamente, lo bestial que eran las situaciones que vivían esta pobre gente.

-El Grisú (3/5)

Se cambia de enfoque, ahora mirando a la peligrosidad dentro de estos agujeros. Sin un real control de seguridad, este gas inflamable llamado "grisú" podía ser emanado por horas y horas, desatando una explosión con solo una chispa, en donde pueden morir hijos, padres, hermanos, etc.

-El Pago (5/5)

Desde mi punto de vista, el mejor cuento de esta colección. Pude sentir, mientras lo leía, la esperanza que tenía el obrero de que pronto obtendría su pago luego de estar días con escasez de comida para su mujer y sus hijos. También pude experimentar la desesperación de este mismo personaje cuando en el día del pago, le informan que había sufrido una multa y de que se le descontó todo su salario. Se ve la déspota autoridad de la compañía minera: teniendo a sus trabajadores en la miseria, y creyendo tener el derecho de quitarles hasta la comida, y por tanto, la oportunidad de vivir.

-El Chiflón del Diablo (4/5)

La famosa minera chilena. Tal como se ve en el cuento, los accidentes en ese lugar ocurrían con frecuencia, y en su mayoría, eran sumamente graves; por lo tanto, ser enviado a ese complejo, era sellar un contrato para tu cercana muerte. Lillo dejó bien claro que esa minera era el horror de todos los hombres, y solo tenían la esperanza en Dios de que iban a volver a su hogar con su familia.

-El Pozo (1/5)

No me gustó este cuento, era simplemente el constante triángulo de amor (dos hombres van por la misma dama) pero con el contexto de que el padre de la mujer era obrero. Simplemente, no. Y de remate, es el cuento más largo.

-Juan Fariña (-/5)

Una leyenda, conocida, suponiendo yo, en los lugares cercanos a Lota, donde vivía Baldomero Lillo. Honestamente, no puedo opinar en una leyenda, no sé por qué.

-Caza Mayor (2/5)

Un viejo yendo de caza para tener algo que comer. Omitiré detalles, ya que es uno de los cuentos más cortos.

-El Registro (5/5)

Uno de mis favoritos también en esta colección de cuentos. Nos enfocamos en una señora mayor, con su hijo trabajando de obrero, a punto de disfrutando algo tan simple como un buen mate. Al ser un cuento tan corto, no detallaré más. Solo diré que las compañías mineras de verdad eran unos avaros, privando de todas las formas a sus trabajadores y familiares.

-La Barrena (-/5)

Un cuento que, honestamente, no comprendí en su totalidad. Por consiguiente, me privaré de hacer comentario alguno.

-Era Él Solo (3/5)

Un niño, Gabriel, quien fue separado de sus hermanas luego de que ambos padres murieran trabajando en las mineras, ejerce por su ama, que constantemente lo castiga por no hacer lo que ella ordena. El pequeñuelo fue obligado a no vivir una niñez normal y tener que trabajar para sobrevivir, viviendo en total desgracia al siempre recordar a sus hermanitas siendo alejadas de él.

-La Mano Pegada (1/5)

No me gustó para nada. Fue solo un hombre castigando a un tipo que presuntamente engañaba a la gente con su mano pegada al pecho por divinidad. Quizás había algo más allá de lo aparente, pero en la primera pasada, no aprendí nada.

-Cañuela y Petaca (2/5)

Unos niños, aburridos porque todos los mayores cercanos deben trabajar, tratan de entretenerse yendo de caza. Nada espectacular, un cuento no tan acorde para terminar el libro.

Al fin y al cabo, fue un libro agradable. La narrativa puede ser muy pesada si no estás acostumbrado (después de todo, Baldomero Lillo fue influenciado por el movimiento naturalista), pero si estás dispuesto a soportarle, es una buenísima manifestación de las situaciones de los obreros del norte de Chile.

La verdad, estoy orgulloso de que tengamos esta clase de literatura en Chile, y debemos primero aprovechar que tenemos este tipo de libros antes de mirar hacia afuera, y no menospreciar lo que es nuestro solo por ser chileno.


Leopoldo Del pino
29/05/2013

Historias de hombres esforzados, de familias destruidas por la mina, de llantos y asombros. Buenas historias de los mineros del carbón que tantas penurias pasaron en Chile... y tal vez siguen pasando.


Eddie
09/11/2016

Temas fuertes pero lenguaje muy complicado


Karla Diaz
06/10/2015

Está escrito de forma muy linda, pero al mismo tiempo es muy terrible. Me demoré demasiado en terminarlo. El último cuento no me gustó mucho, esperaba que pasara algo más terrible, como que la escopeta les explotara en la cara a los niños.


Mey
16/09/2015

3.5
Lectura complementaria en mi colegio.
Autor chileno... debería gustarme, pero simplemente no me enganchó. Subterra nos relata varias historias sobre los mineros que trabajaban en Chile, mi país natal, entre 1850-1962. Algunos capítulos me interesaban bastante. Aprendí cosas sobre mi país. Pero era bastante duro, ejemplos: Malos pagos, muchas personas morían a la semana de ser contratados, niños de 8 años trabajando, etc. La versión adaptada es más suave. Hay muy pocos diálogos y mucha descripción. A veces el autor se iba del tema.
Se lo recomendaría a alguien que le gusten las novelas históricas.